La Resurrección de Nuestro Señor es el centro y fundamento de nuestra Fe.
En las celebraciones litúrgicas hemos dado gracias por ser testigos de esta verdad y hemos pedido de ser dignos de anunciar este gran mensaje con humildad. «Al Maseehu qam, haqqan qam» (Cristo resucitó, verdaderamente resucitó).
